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La Junta ha rehabilitado las casas rectorales de las localidades salmantinas de Águeda y Aldea del Obispo para incrementar el parque público alquiler social en el medio rural

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El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ha visitado esta mañana las obras de rehabilitación de las antiguas casas rectorales de las localidades salmantinas de Águeda y Aldea del Obispo, que se han transformado en tres viviendas rehabilitadas por la Junta para incorporarlas al parque público de vivienda dedicada al alquiler social de Castilla y León, con una inversión global de 170.000 euros. Son tres viviendas cedidas por el Obispado de Ciudad Rodrigo, de las 22 cedidas hasta ahora en la Comunidad por la Iglesia Católica. La Consejería de Fomento y Medio Ambiente ha rehabilitado hasta ahora y puesto a disposición de las familias en el medio rural de la provincia de Salamanca un total de 43 viviendas, aportadas por los ayuntamientos y el obispado, con una inversión total 1,9 millones de euros. En Castilla y León, a través del programa Rehabitare se han rehabilitado hasta ahora 352 viviendas, con una inversión de 16,2 millones de euros, que en los próximos dos años, hasta 2023, llegarán a los 23,5 millones de euros de inversión y un total de 500 viviendas rehabilitadas por la Junta a disposición de otras tantas familias en régimen de alquiler social, aportadas por ayuntamientos, obispados y con la colaboración de las nueve diputaciones, de las que 64 serán en la provincia Salamanca, con el apoyo, en esta segunda parte, de la Diputación Provincial.

28 de junio de 2021

Castilla y León | Consejería de Fomento y Medio Ambiente

Las viviendas de Águeda -localidad del municipio de Ciudad Rodrigo- y Aldea del Obispo que hoy ha visitado el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones -acompañado por el obispo administrador apostólico de la Diócesis mirobrigense, Jesús García; el alcalde de Ciudad Rodrigo, Jesús García; la alcaldesa de Aldea del Obispo, Rosa Baz; el presidente de la Diputación de Salamanca, Francisco Javier Iglesias; el delegado territorial de la Junta, Eloy Ruiz, y el secretario general de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, Ángel Marinero-, eran las antiguas Casas Rectorales, residencia de los sacerdotes, de sendas localidades, cedidas por el Obispado de Ciudad Rodrigo.

Una vivienda en Águeda

Situada en la Plaza Mayor del pueblo, la antigua casa parroquial de Águeda estaba deshabitada y su estado de conservación en general era bastante precario. Tras la rehabilitación, la vivienda resultante, con una superficie útil de 90,4 metros cuadrados, cuenta con salón-cocina, tres dormitorios, entrada, baño, aseo y porche.

Las obras de rehabilitación ejecutadas han sido: desmontado de solado, tabiquería, instalaciones, aparatos de cocina y baño; realización de nueva solera, aislamiento en toda la vivienda, nueva tabiquería; guarnecido y enlucido de paramentos verticales; enfoscado en cuartos húmedos; saneado y retejado de cubierta con aislamiento e impermeabilización; colocación de falso techo de escayola; alicatado y solado de gres; carpintería exterior de ventanas de PVC y carpintería interior de madera de roble; pintura de todas las fachadas; instalaciones nuevas con caldera estufa de pellets, calentador eléctrico; instalación de antena, toma de tierra, televisión y telefonía; aparatos sanitarios; amueblamiento de cocina e instalación de equipamiento básico. La inversión realizada en esta nueva vivienda ha sido de 50.000 euros.

2 viviendas en Aldea del Obispo

La casa rectoral de Aldea del Obispo ha sido transformada en dos viviendas, con entrada por la calle Iglesia y por la Plaza Mayor, respectivamente.

Se trata del edificio correspondiente a la casa parroquial que tiene forma de “U” y cuenta con la casa parroquial propiamente dicha y un anexo destinado a cochera. La casa está dividida en dos partes, la principal que es la que se utilizaba como tal y la secundaria con acceso a la planta superior y al desván existente. Ambas partes tienen acceso independiente a través de un amplio patio al que se accede desde la vía pública. La parte principal tenía una superficie útil de 142,84 m² en planta baja, de 48,30 m² en planta primera y de 97,77 m² en planta bajo cubierta. La parte secundaria tenía una superficie útil de 21,06 m². Su estado de conservación era precario, presentando diversas patologías.

A través del programa Rehabitare de 2018 se ha construido una primera vivienda, actuando en la parte izquierda del edificio, manteniéndose la distribución global y realizándose pequeñas modificaciones para hacerla más funcional. La vivienda tiene una superficie útil de 102,30 m² y construida de 136,10 m², que se distribuyen en una entrada, salón, cocina, cuarto de caldera, tres dormitorios, baño, distribuidor y porche.

A través del programa Rehabitare 2020, se ha construido una segunda vivienda, con una superficie útil de 92,71 m², que se distribuyen en planta baja en salón-cocina, baño, entrada, escalera y distribuidor y en planta primera en distribuidor y escalera, cuatro dormitorios y baño. Las zonas de la antigua entrada y de la cochera quedan vinculadas a la vivienda de esta actuación con una superficie útil 38,00 m².

Las obras de rehabilitación ejecutadas en ambas viviendas han sido: desmontado solados, tabiques, carpinterías interiores y exteriores, instalaciones, escalera, falso techo…; realización de solera de hormigón e impermeabilización de tabiques existentes; nueva tabiquería; guarnecido y enlucido de paramentos verticales y enfoscado en cuartos húmedos; apertura hueco en muro para ventana; tratamiento antixilófagos en madera techo en la despensa; retejado de la cubierta existente; alicatado, solado, carpintería exterior de PVC, carpintería interior de madera de roble; picado de fachadas exteriores, de la puerta de entrada e interiores, con aplicación de mortero hidrófugo y pintura hidrófuga; instalaciones de saneamiento, fontanería, y electricidad. Instalación de calefacción con caldera de pellets y radiadores de aluminio; calentador eléctrico. Instalación de antena; aparatos sanitarios; amueblamiento de cocina e instalación de equipamiento básico.

El presupuesto de inversión de las dos viviendas construidos por la Junta en el inmueble de la casa rectoral de Aldea del Obispo es de 120.194 euros, de los cuales el Obispado ha aportado 20.151 euros.

Estas tres viviendas, que han supuesto una inversión global de 170.000 euros, se suman al programa Rehabitare que viene desarrollando la Junta de Castilla y León con el objetivo de recuperar aquellas viviendas de titularidad municipal y eclesial que se encuentran abandonadas y cuya rehabilitación y recuperación es interesante para el medio rural. Las viviendas se ubican por lo general en los cascos urbanos, lo que permite contar con todo tipo de servicios, optimizando así las infraestructuras existentes y evitando el deterioro de un patrimonio municipal y de la Iglesia.

Rehabitare en Castilla y León contará en 2023 con 500 viviendas 

El éxito del programa ha hecho que el presidente de la Junta y los presidentes de las nueve Diputaciones Provinciales firmaran el verano pasado un protocolo para aumentar la oferta de alquiler social en el medio rural, con especial atención a los jóvenes, protocolo que posteriormente se ratificó con la firma de convenios específicos con las respectivas diputaciones.

Los datos del programa Rehabitare en Castilla y León reflejan hasta este año 2021 un total de 352 viviendas rehabilitadas y una inversión por parte de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente en obras de rehabilitación de 16,2 millones de euros, que en los próximos dos años, hasta 2023, llegarán a los 23,5 millones de euros inversión y un total 500 viviendas rehabilitadas por la Junta a disposición de otras tantas familias en régimen de alquiler social, aportadas por ayuntamientos, obispados y con la colaboración de las nueve diputaciones.

Rehabitare en la provincia de Salamanca

En la provincia de Salamanca, desde 2016, a través del programa Rehabitare, se han realizado 43 viviendas, aportadas por los ayuntamientos, los obispados y la institución provincial, con una inversión total 1.903.498 euros.

El pasado mes de diciembre se firmó el convenio entre el consejero de Fomento y Medio Ambiente y el presidente de la Diputación de Salamanca para reforzar este programa Rehabitare en la provincia y ampliar la oferta de alquiler social de viviendas en el medio rural. El convenio contempla  la rehabilitación de 16 viviendas y la aportación conjunta de 832.000 euros a partir iguales entre ambas administraciones (416.000 euros cada institución).     

Según el convenio mencionado antes, los municipios beneficiarios del programa Rehabitare deberán tener una población inferior a los 5.000 habitantes y justificar la existencia de demanda de viviendas en alquiler a través del registro público de demandantes de viviendas de protección pública de Castilla y León. La Diputación de León prestará el apoyo y la coordinación necesaria para llevar a cabo las actuaciones y la Consejería de Fomento y Medio Ambiente será la responsable de contratar las obras de rehabilitación.

Por su parte, y a mayores de este convenio con la Diputación de Salamanca, la Junta de Castilla y León ha comprometido hasta 2023 una inversión propia de 870.000 euros más para rehabilitar otras 18 viviendas en la provincia salmantina. De este modo, la nueva inversión total prevista hasta 2023 será de 1,7 millones de euros para rehabilitar un total de 34 viviendas.

Desde que se inició el programa Rehabitare en la provincia de Salamanca, y hasta 2023, se habrá rehabilitado un total de 64 viviendas en alquiler social, con una inversión en obras de rehabilitación de más casi 3 millones de euros (2.948.698 euros).

El consejero de Fomento y Medio Ambiente ha mostrado su satisfacción por la expansión del programa Rehabitare, que ha conseguido la implicación de otras instituciones que apoyan a la Junta de Castilla y León,  “lo que supone un considerable impulso para seguir ampliando el parque público de vivienda social en Castilla y León y muy especialmente en el medio rural, donde se centra específicamente este programa, que ya se ha consolidado como una herramienta eficaz para facilitar el acceso al alquiler de vivienda a las familias más necesitadas, frenar la despoblación del medio rural y estimular la actividad económica a través de la rehabilitación de las viviendas”, ha señalado Juan Carlos Suárez-Quiñones.

Rehabitare, ‘programa de economía circular’

El objetivo de ‘Rehabitare’ es la recuperación de aquellas viviendas de titularidad municipal que se encuentran abandonadas y cuya rehabilitación es interesante para el medio rural. Los inmuebles se ubican por lo general en los cascos urbanos, lo que permite contar con todo tipo de servicios, optimizando así las infraestructuras existentes y evitando el deterioro de un patrimonio municipal, a la vez que contribuye a la lucha contra la despoblación, a facilitar el acceso a la vivienda de quienes menos tienen, y fomenta la obra pública y el empleo en el medio rural.

La Consejería de Fomento y Medio Ambiente firma convenios con la propiedad –inicialmente fueron los ayuntamientos y posteriormente se sumaron también los obispados- que permiten a la Junta rehabilitar los inmuebles para destinarlos al alquiler social e integrarse en el parque público de viviendas de la Comunidad de Castilla y León.

Posteriormente son los ayuntamientos quienes determinan el precio del alquiler, que no podrá exceder la tercera parte de los ingresos de la unidad arrendataria, ni el límite de 2 euros el metro cuadrado, así como las personas que ocuparán las viviendas en función de las necesidades de cada municipio, teniendo preferencia los colectivos de especial protección que figuran en la ley del derecho a la vivienda de Castilla y León, con prioridad a los jóvenes para promover su emancipación, a las víctimas de violencia de género, a las personas objeto de desahucio de su vivienda habitual y a las personas sin hogar.

El programa Rehabitare forma parte del Programa de Vivienda Social en Castilla y León, cuyas líneas maestras son fruto del Diálogo Social y cuya finalidad última es el fomento del alquiler para las familias y personas más necesitadas y contribuir a fijar población en el medio rural.

Ayudas para el alquiler y compra de la vivienda con especial atención a los jóvenes

La Junta de Castilla y León mantiene abiertas distintas líneas de apoyo en favor de los jóvenes. El programa Rehabitare es una de ellas, ya que los municipios titulares de las viviendas que la Junta rehabilite deberán dar prioridad en el alquiler de estos inmuebles a los jóvenes.

Ayudas al alquiler de vivienda. También hay destacar las convocatorias de ayudas al alquiler de vivienda que realiza la Consejería de Fomento y Medio Ambiente con la pretensión de ayudar a las familias con menos recursos a sufragar un importante porcentaje de la renta de alquiler (el 40%) y que llega hasta el 50% en el caso de jóvenes menores de 35 años o mayores de 65 años. En la última convocatoria resuelta, la del año 2020, la Junta ha destinado 20,2 millones de euros a estas ayudas y por quinto año consecutivo atiende a todos los solicitantes que cumplen los requisitos de la convocatoria. En total han sido 12.452 beneficiarios en Castilla y León, de los cuales más de 3.500 son jóvenes, lo que supone que a ellos se destina casi 6,5 millones de euros.

En la provincia de Salamanca son 2.027 los beneficiarios totales de ayudas al alquiler de la convocatoria 2020, que recibirán casi 3,5 millones de euros, entre los que se encuentran 697 jóvenes que perciben 1,35 millones de euros.

Construcción de viviendas públicas en el medio rural, con un descuento del 20% para jóvenes menores de 35 años. Con esa misma pretensión la Junta de Castilla y León ha emprendido también actuaciones dirigidas a fijar población joven en el medio rural. El pasado verano, el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, anunció la reducción en un 20% el precio de compra de las viviendas de protección pública a jóvenes menores de 35 años, iniciativa que ya ha puesto en marcha la Consejería, a través de Somacyl, en algunas provincias. Se trata de incentivar el asentamiento de familias jóvenes en municipios de la Comunidad de menos de 10.000 habitantes, ofreciendo viviendas en venta a unos precios muy asequibles y facilitando la accesibilidad de los jóvenes al mercado hipotecario.

En la provincia de Salamanca está previsto construir una promoción pública de 16 viviendas en la localidad de Guijuelo.

Promoción de viviendas públicas de alquiler social en la ciudad de Salamanca. La Junta también ha realizado actuaciones para el incremento del parque público de alquiler social en la ciudad de Salamanca. En el marco del Plan Estatal de Vivienda y Suelo 2018,2021 la Consejería de Fomento y Medio Ambiente ha financiado con el Ayuntamiento de la capital salmantina la construcción de tres promociones de 35, 36 y 45 viviendas (116 en total), por un importe de 1,55 millones de euros.