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Confirmada la presencia de un oso pardo en la comarca de Sanabria y en Portugal

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El Servicio Territorial de Medio Ambiente de Zamora corrobora el avistamiento del animal en la localidad de Tejera y la existencia de daños en un colmenar que se atribuyen a este ejemplar. La Administración autonómica alertó de la presencia de este oso a las autoridades portuguesas, que finalmente han confirmado su hallazgo.

8 de mayo de 2019

Castilla y León | Delegación Territorial de Zamora

El Servicio Territorial de Medio Ambiente de Zamora ha confirmado la presencia de un ejemplar aislado de oso pardo en la localidad de la Tejera, en el término municipal de Hermisende, perteneciente a la provincia de Zamora.

En los últimos días del mes de abril se constató la existencia de daños en un colmenar en la localidad de la Tejera, lo que puso en marcha un dispositivo en el que intervino personal de la Junta de Castilla y León de las provincias de Zamora y León. Este operativo y la colaboración de la apicultora afectada han permitido atribuir la autoría de los daños al oso y poner en marcha medidas preventivas para evitar nuevos ataques.

Paralelamente y dada la cercanía de la frontera portuguesa, la presencia de dicho oso fue comunicada al Instituto de Conservación de la Naturaleza de Portugal (ICNF), por si continuaba su viaje hacia el sur, hecho que finalmente sucedió hace escasos días, dándose la circunstancia de ser la primera vez en los últimos dos siglos en que se constata de forma fehaciente la presencia de esta especie en el país vecino.

Este ejemplar avistado en la Comarca de Sanabria puede pertenecer a la subpoblación cantábrica occidental, que cuenta con unos 280 ejemplares. A juzgar por los indicios detectados, puede ser un adulto en dispersión. Este comportamiento no es atípico dado que, según científicos, algunos individuos han recorrido distancias importantes en la cornisa cantábrica, que parecen estar ligadas a momentos concretos de su ciclo biológico.

En Castilla y León existe desde el año 1990 un Plan de Recuperación de la especie y sus hábitats (Decreto 108/1990, de 21 de junio, por el que se establece un estatuto de protección del oso pardo en la Comunidad de Castilla y León y se aprueba el Plan de Recuperación del oso pardo), estableciéndose desde entonces el seguimiento de las poblaciones existentes, así como las actuaciones necesarias para su conservación. Por ello, desde el Servicio Territorial de Medio Ambiente de Zamora, siguiendo las directrices de la Dirección General del Medio Natural, se seguirá trabajando, en colaboración con los portugueses, en esta línea de colaboración en el seguimiento de este ejemplar, que supone un hito para la conservación de la población del oso pardo cantábrico.

La última vez que se dio un hecho similar en la provincia fue en el año 2013, cuando un macho de oso pardo se instaló durante varios meses en los montes cercanos a Vega del Castillo Zamora, muy cerca del límite provincial de León, constituyéndose en una auténtica sorpresa por la lejanía de dicho ejemplar a sus zonas habituales de distribución. Desde entonces no se había vuelto a localizar a ningún ejemplar hasta el pasado mes de abril, cuando un oso fue localizado en la zona de la Tejera, muy cerca de la frontera portuguesa y del Parque Natural de Montesinho.

El oso pardo (Ursus arctos), mamífero catalogado ‘en peligro de extinción’ en el Catálogo Español de Especies Amenazadas, presenta en España dos poblaciones diferenciadas, la pirenaica y la cantábrica. La población cantábrica consta de dos subpoblaciones separadas geográficamente, la occidental (Lugo, León, Asturias) en la que en el 2018 se estimaba existían 280 ejemplares y la oriental (Palencia, León, Cantabria y Asturias) con unos 50 osos. Los daños causados por la especie son abonados en base a la orden FYM/147/2019